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martes, 19 de julio de 2011

Awka Liwen (Rebelde Amanecer) - Osvaldo Bayer


primera parte


segunda parte

Voces para una historia de exterminio - Por Oscar Ranzani

Después de la humillación hispánica que sufrieron los pueblos originarios en territorio argentino, al año siguiente a la Revolución de Mayo, Juan José Castelli proclamó el fin de la servidumbre indígena en el histórico documento de Tiahuanaco, dejando escrito que aquella gesta patriótica también se había hecho para los pueblos originarios y que “con ellos tenemos que trabajar, aprender de su cultura” y “conectarnos con el amor a la naturaleza de esos pueblos”. ¿Dónde quedaron, entonces, esas ideas en un país que tuvo distintos planes de exterminio contra los indígenas a lo largo de su historia y en el que la oligarquía terrateniente se apropió indebidamente de sus tierras? Este es uno de los tantos interrogantes que deja planteado el documental Awka Liwen, escrito y narrado por el escritor y periodista Osvaldo Bayer, y dirigido por el abogado y cineasta argentino Mariano Aiello y la politóloga alemana Kristina Hille. Awka Liwen significa “Rebelde amanecer” en idioma mapuche. Y de algún modo, este film busca rebelarse a la “historia oficial” sembrando una luz de entendimiento en ese horizonte oscuro del pasado argentino.

Para leer el texto completo ►

martes, 31 de mayo de 2011

Los Ranqueles y la defensa de la tierra




Parte 4

Programa de "Nación Sonámbula" dedicado a la Comunidad Ranquel Mapuche Toay. La defensa de las tierras y la libertad del pueblo; el sentido de pertenencia del lugar; el genocio de los pueblos indígenas en la "Campaña del desierto"; la reconstrucción y revalorización de la cultura, las costumbres y el idioma Ranquel; la lucha por el respeto de sus derechos y por la recuperación de las tierras comunitarias.

sábado, 7 de mayo de 2011

Fines del siglo XIX: ciencia, humanos e inhumanos

DAMIANA - Osvaldo Bayer

Otra vez tengo que repetir algo que siempre sostengo con aire de triunfo: “puede tardar mucho, pero finalmente en la Historia triunfa la Etica”. Acaba de ocurrir algo que tal vez para muchos es un “hecho menor”. Pero que tiene una honda significación emocional. Acaban de ser devueltos al pueblo Aché, pueblo originario del Paraguay, los restos mortales de Damiana.

El acto de la entrega se llevó a cabo en el Museo Antropológico de La Plata, por iniciativa del Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social en la Red de Investigadores en Genocidio y Política Indígena en la Argentina. ¿Pero quién era Damiana?

Para leer el artículo completo

Más información:

viernes, 24 de septiembre de 2010

miércoles, 12 de mayo de 2010

Quimilí

Fotografía de Luis María Herr

He estado en Quimilí. Sí, Santiago del Estero. Tierra de los colores pintados de la belleza. Y de la música de montes y decires. Tierra para pensar en siglos, en silencios, en palabras cantadas. Bien, allí, la tremenda injusticia de la sociedad argentina, a través de décadas interminables. La gente de la tierra sin tierra. La tierra es de los especuladores. Especuladores siempre respaldados por la política, la Justicia, la policía. Hay que ir y escuchar a la gente: hombres como entregados ya a su suerte. Mujeres que salen primeras con el puño cerrado, niños que miran como acusadores de siglos, con infinita paciencia. Sí, uno escucha a la gente de la cooperativa del Mocase, allí, en Quimilí. No se explican por qué es así, por qué es siempre así. Trabajan su tierra y de pronto llega un desconocido con un papelito de propiedad, rodeado de una patota y exige el desalojo, y si no se van, viene la policía con palos. Si no dejan la tierra, llega entonces la Justicia. Así es, la tierra pasa de la gente nacida en Quimilí hace mil años a un desconocido de otra latitud. Y si pretenden aún quedarse o protestar, viene la patota y rompe a todo a fierrazos hasta desalojarlos.

Pienso en aquel 1810, en esos hombres como Moreno, Castelli, Belgrano. Sí, Belgrano. Detengámonos en este escrito de Belgrano. Belgrano, Manuel, el de la bandera azul y blanca: “Cuando vemos a nuestros labradores en la mayor parte llenos de miseria e infelicidad; con una triste choza que apenas les liberta de las intemperies; que en ellas moran padres e hijos; que la desnudez está representada en toda su extensión, no podemos menos que fijar el pensamiento para indagar las causas de tan deplorable desdicha. Es tiempo ya de que manifestemos nuestro concepto diciendo que todos esos males son causas de la principal, cuál es la falta de propiedades de los terrenos que ocupan los labradores; éste es el gran mal de donde provienen todas las infelicidades y miserias, y que sea la clase más desdichada de estas provincias”.

Es tiempo ya, dice Belgrano en 1810. Es tiempo ya. Estamos en el 2006, a dos siglos. Y seguimos igual. Claro, es que el general Julio Argentino Roca parece que arregló definitivamente todo. Argentino, Julio. Después de su “Campaña del Desierto” el resultado fue: dos millones quinientos mil hectáreas para los Martínez de Hoz. Y las mejores llanuras pampeanas para los Amadeo, Leloir, Temperley, Atucha, Ramos Mejía, Llavallol, Unzué, Miguens, Terrero, Arana, Casares, Señorans, Martín y Omar, Real de Azúa. Nuestra “sociedad”, el Barrio Norte en pleno. Con todas las letras: cuarenta y dos millones de hectáreas a 1843 terratenientes. Por la concesión Grünbein se dieron 2.517.274 hectáreas a los señores Halliday, Scott, Rudd, Wood, Waldron, Grienshild, Hamilton, Saunders, Reynard, Jamieson, Mac George, Mac Clain, Felton. Johnson, Woodman, Redman, Smith, Douglas y Ness, todos británicos. [1893] Es que en ese tiempo se hacía patria, por eso los monumentos. Y empezaron los infinitos negocios. Alvaro Yunque denuncia: “En 1884, el gobierno compra en La Pampa cuatro leguas de tierras. Las paga 5665 pesos con 85 centavos la legua. Dos años antes, el gobierno las había vendido a un particular a 500 pesos la legua. Diez veces más”. Negocio redondo. Negocio argentino. Pero ésas son moneditas con respecto a los grandes negociados que vendrían. En la Década Infame, Julio Argentino Roca, el hijo del general, va a firmar como vicepresidente de la Década Infame el tratado Roca-Runciman, con los británicos. Que fue, sin exagerar, ponernos de rodillas ante el Imperio de Su Majestad. Argentina con sus Argentinos. Roca. Por eso los monumentos.

Una verdadera democracia no puede seguir permitiendo que la gente de la tierra no tenga tierra o que se la quiten de acuerdo con el caudillo feudal que domine la región. Con justicia ad hoc, policía, gendarmería o patota. Si queremos una democracia debería comenzarse con limitar los latifundios. Que ningún poseedor “legal” de la tierra pueda tener más de50 mil hectáreas, por ejemplo. Y la obligación de todo gobierno de ayudar a las cooperativas campesinas mediante la expropiación y la ayuda en los primeros tiempos de esas cooperativas de trabajadores. El balance de los resultados de las cooperativas de todo tipo son realmente positivas, de manera que no se puede aducir el viejo prejuicio de los amos y dueños que, según ellos, los de abajo no saben lo que es producir y distribuir. Hay ejemplos magníficos que demuestran todo lo contrario.
[...]

Osvaldo Bayer

Texto completo en:
Página 12, 22 de abril de 2006

martes, 20 de abril de 2010

Mitre, los caudillos y la guerra del Paraguay


Fragmento de las “Cartas” de Alberdi (París, julio de 1865)
“El antagonismo entre el interés local de Buenos Aires y el del Paraguay […] es hermano gemelo del que tuvo siempre en choque a Buenos Aires con las provincias litorales por idéntico motivo […] el libre tráfico directo con el mundo comercial, que todos se disputan allí, por ser la mina de recursos, la renta pública y el tesoro nacional […]
¿Cuál es la unión que el patriotismo del general Mitre evita con mayor cuidado en medio de la crisis actual? La unión de los argentinos en el goce de la renta de diez millones que todos elkos vierten en su aduana de buenos Aires. […]
No estaría en guerra el general Mitre contra el Paraguay, no lo habría llevado antes a la Banda Oriental, no estaría el Brasil en el Plata, si la unión argentina fuese un hecho […] No hay más que un medio de practicar este hecho: devolver a la nación su capital y el puerto en que está su renta […] Dividir la provincia [Buenos Aires] es curar de raíz la división de la Nación”

Proclama de Felipe Varela, 6 de septibembre de 1866
“¡Argentinos! El hermoso y brillante pabellón que San Martín, Alvear y Urquiza llevaron altivamente en cien combates, haciéndolo tremolar con toda gloria en las tres más grandes epopeyas que nuestra patria atravesó incólume, ha sido vilmente enlodado por el general Mitre, gobernador de Buenos Aires.
La más bella y perfecta Carta Constitucional democrática, republicana, federal, que los valientes entrerrianos dieron a costa de su sangre preciosa, venciendo en Caseros al centralismo odioso de los espurios hijos de la culta Buenos Aires, ha sido violada y mutilada desde el año sesenta y uno hasta hoy, por Mitre y su círculo de esbirros. ”El pabellón de Mayo, que radiante de gloria flameó victorioso desde los Andes hasta Ayacucho y que en la desgraciada jornada de Pavón cayó fatalmente en las ineptas manos del caudillo Mitre [...], ha sido cobardemente arrastrado por los fangales de Estero-Bellaco, Tuyutí, Curuzú y Curupaytí. […]
Compatriotas: Desde que aquél usurpó el Gobierno de la Nación, el monopolio de los tesoros públicos y la absorción de las rentas provinciales vinieron a ser el patrimonio de los porteños, condenando al provinciano a cederles hasta el pan que reservara para sus hijos. Ser porteño es ser ciudadano exclusivista, y ser provinciano es ser mendigo sin patria, sin libertad, sin derechos. Esta es la política del gobierno de Mitre.
Tal es el odio que aquellos fratricidas tienen a los provincianos que muchos de nuestros pueblos han sido desolados, saqueados y guillotinados por los puñales de los degolladores de oficio, Sarmiento, Sandes, Paunero, […] y otros varios oficiales dignos de Mitre. Empero, basta de víctimas inmoladas al capricho de mandones sin ley, sin corazón y sin conciencia. Cincuenta mil víctimas hermanas, sacrificadas sin causa justificable, dan testimonio flagrante de la triste e insoportable situación que atravesamos y que es tiempo ya de contener. […]
Compatriotas: ¡A las armas!... ¡Es el grito que se arranca del corazón de todos los buenos argentinos! ¡Abajo los infractores de la ley! ¡Abajo los traidores a la Patria! ¡Abajo los mercaderes de cruces en la Uruguayana, a precio de oro, de lágrimas y de sangre Argentina y Oriental! ¡Atrás los usurpadores de las rentas y derechos de las provincias en beneficio de un pueblo vano, déspota e indolente!
¡Soldados federales! Nuestro programa es la práctica estricta de la Constitución jurada, el orden común, la paz y la amistad con el Paraguay y la unión con las demás Repúblicas Americanas. ¡Ay de aquel que infrinja este programa! […] vuestro Jefe y amigo. Felipe Varela.”

viernes, 16 de abril de 2010

Zoológicos humanos



Americanos en zoológicos humanos: Charrúas e Inuit




Americanos en zoológicos humanos: Kawésqar, selk'nam, mapuche, tehuelche

Funcionales a la construcción de los imperios coloniales y en concomitancia con los desarrollos de la antropología física dentro de marcos evolucionistas y racistas, en el siglo XIX se crearon en Europa zoológicos humanos.
Seres humanos de distintos lugares del mundo fueron expuestos como espectáculo en condiciones degradantes. Seres humanos animalizados por representar lo diferente, por portar valores que no respondían a lo que para Europa constituía la civilización.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Zoológicos humanos

Documental Calafate de Hans Mülchi y Christian Baez

Calafate. Zoológicos Humanos
Durante el siglo XIX, varios grupos de indígenas del extremo sur de América fueron capturados y exhibidos en los llamados “Zoológicos Humanos” europeos. Rehicimos su trayecto. Partimos en Arauco, Patagonia y Tierra del Fuego. Recorrimos Roma, París, Londres, Bruselas, Hamburgo, Berlín, Zürich en la búsqueda de sus huellas. No sólo identificamos a los responsables de sus padecimientos: enfermedades, abusos sexuales y muerte. También encontramos sus restos, que ahora reclaman sus descendientes.

e-mail: baez1968@gmail.com, hmulchi@documentalcalafate.cl

Tomado de: http://www.antropologiavisual.cl/calafate.htm